Preguntas de entrevista de trabajo: las más habituales y cómo responderlas
Las entrevistas se parecen mucho entre sí: casi siempre salen las mismas preguntas, y cada una busca saber algo concreto de ti. Si entiendes qué hay detrás de cada una, puedes preparar respuestas que suenen tuyas y no aprendidas de memoria.
Lo importante, en 30 segundos
- Cada pregunta busca algo concreto: si encajas en el puesto, si te quedarás, cómo trabajas en equipo y si sabes de qué va la empresa.
- Para las preguntas sobre tu experiencia, usa el método STAR: situación, tarea, acción y resultado, con un ejemplo real y un dato si lo tienes.
- Llega a la pregunta del sueldo con una cifra preparada: busca cuánto se paga tu puesto en tu sector y comunidad antes de la entrevista.
- No te pueden preguntar por embarazo, planes de tener hijos, estado civil, religión, ideología u orientación sexual. No estás obligado a responder.
- Lleva siempre dos o tres preguntas preparadas para el final: es lo que más diferencia a un candidato que tiene interés de verdad.
Qué busca de verdad una entrevista
Casi todas las preguntas sirven para responder a cuatro dudas del entrevistador:
¿Puedes hacerlo?
Encaje
Experiencia y habilidades
Si lo que has hecho antes se parece a lo que vas a tener que hacer aquí.
¿Cómo trabajas?
Actitud
Equipo, presión, problemas
Cómo reaccionas cuando algo sale mal, cómo te llevas con los demás.
¿Te quedarás?
Motivación
Interés real por el puesto
Si quieres este trabajo o solo un trabajo, y si te irás a los tres meses.
Antes de responder cualquier pregunta, piensa cuál de estas dudas está detrás. Es la forma más fácil de que tu respuesta vaya al grano.
El método STAR para hablar de tu experiencia
Muchas preguntas empiezan por “cuéntame una vez que…”. Para no perderte, ordena la respuesta en cuatro partes:
- Situación. El contexto en una frase: dónde estabas y qué pasaba.
- Tarea. Qué te tocaba resolver a ti, en concreto.
- Acción. Qué hiciste tú, no el equipo. Es la parte más larga.
- Resultado. Cómo acabó, con un dato si lo tienes: tiempo ahorrado, ventas, clientes, errores evitados.
Prepara de antemano tres o cuatro historias de este tipo: un logro, un problema que resolviste, un conflicto con alguien y un error del que aprendiste. Con esas cuatro puedes responder a la mayoría de preguntas de experiencia.
Las 12 preguntas más habituales
1. “Háblame de ti”
Busca: ver cómo te presentas y qué consideras importante. Responde en un minuto con tu situación profesional actual, uno o dos logros y por qué este puesto encaja con lo que quieres. No recites el currículum.
2. “¿Por qué quieres trabajar aquí?”
Busca: saber si te has informado o si mandas el mismo CV a todas partes. Menciona algo concreto de la empresa (un producto, un proyecto, cómo trabajan) y conéctalo con lo que tú sabes hacer.
3. “¿Por qué quieres dejar tu trabajo actual?”
Busca: detectar conflictos. Habla de lo que buscas, no de lo que huyes: crecer, otro tipo de proyectos, más responsabilidad. Nunca critiques a tu empresa o a tu jefe actual.
4. “¿Cuáles son tus puntos fuertes?”
Busca: si te conoces y si encajan con el puesto. Elige dos o tres que pida la oferta y acompaña cada uno de un ejemplo real.
5. “¿Y tus puntos débiles?”
Busca: honestidad y capacidad de mejorar. Di uno real que no sea imprescindible para el puesto, y qué haces para corregirlo.
6. “Cuéntame un logro del que estés orgulloso”
Busca: qué consideras un éxito. Usa el método STAR y termina con un dato.
7. “Cuéntame una vez que te equivocaste”
Busca: si asumes responsabilidades. Elige un error real pero no grave, cuenta qué hiciste para arreglarlo y qué cambiaste después.
8. “¿Cómo resuelves un conflicto con un compañero?”
Busca: si sabes trabajar en equipo. Un ejemplo concreto donde hablaste con la persona, entendiste su postura y llegasteis a una solución.
9. “¿Dónde te ves dentro de cinco años?”
Busca: si te quedarás y si tus planes encajan con lo que ofrecen. Habla de crecer en ese campo, con más responsabilidad o especialización, sin dar a entender que este puesto es solo un trampolín.
10. “¿Por qué deberíamos contratarte a ti?”
Busca: un resumen de tu candidatura. Junta en tres frases lo que la oferta pide y lo que tú ya has demostrado hacer.
11. “Tienes un hueco en el currículum, ¿qué hiciste?”
Busca: entender el paréntesis, no juzgarlo. Explícalo con naturalidad y en una frase (cuidados, estudios, búsqueda de empleo, un proyecto propio) y pasa a lo que aprendiste o a por qué ahora estás listo.
12. “¿Cuáles son tus pretensiones salariales?”
Es la que más gente lleva sin preparar, y la que más dinero cuesta responder mal.
¿No sabes cuánto pedir? Mira cuánto se cobra en tu comunidad y tu sector antes de la entrevista.
Comparar sueldos →Las preguntas que tú tienes que hacer
Al final casi siempre te preguntan: “¿Tienes alguna duda?”. Decir que no es la forma más rápida de parecer poco interesado. Lleva dos o tres preparadas:
- ¿Cómo es un día normal en este puesto?
- ¿Cómo se mide si lo estoy haciendo bien en los primeros meses?
- ¿Cómo es el equipo con el que trabajaría?
- ¿Cuál es el mayor reto que tiene ahora el equipo?
- ¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso?
Deja para más adelante las preguntas sobre vacaciones o teletrabajo, salvo que sean decisivas para ti: en la primera entrevista conviene que el foco esté en el trabajo.
Preguntas que no te pueden hacer
En España, una empresa no puede usar en un proceso de selección información que sirva para discriminarte. No tienen por qué preguntarte, ni tú por qué responder, sobre:
- Si estás embarazada o si piensas tener hijos.
- Tu estado civil o tu situación familiar.
- Tu religión, tu ideología o si estás afiliado a un sindicato.
- Tu orientación sexual.
- Tu salud, salvo lo estrictamente necesario para saber si puedes hacer el puesto.
Si te las hacen, puedes reconducirla con calma (“prefiero centrarme en mi experiencia para el puesto”) o simplemente no responder. Si crees que te han descartado por alguno de estos motivos, puedes denunciarlo ante la Inspección de Trabajo.
Entrevistas por vídeo y con inteligencia artificial
Cada vez más empresas hacen la primera ronda por videollamada, a veces grabada y sin nadie al otro lado, y algunas usan programas que analizan las respuestas. Unos consejos para esos casos:
- Prueba la conexión, la cámara y el micrófono antes, en el mismo sitio y con la misma luz.
- Mira a la cámara, no a la pantalla, cuando hables.
- Responde con frases completas y ordenadas: en una entrevista grabada no hay nadie para repreguntarte.
- Usa las palabras de la oferta cuando describas tu experiencia: es lo que buscan tanto las personas como los programas de selección.
Antes de la entrevista: lista rápida
- Relee la oferta y apunta las tres o cuatro cosas que más piden.
- Infórmate de la empresa: qué hace, noticias recientes, cómo se presenta.
- Prepara tus cuatro historias STAR: logro, problema, conflicto y error.
- Ten tu cifra de sueldo y sabe cuánto sería en neto.
- Prepara tus preguntas para el final.
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Prepara la pregunta del sueldo
Antes de la entrevista, mira cuánto se cobra en tu comunidad y tu sector, y en qué posición queda la oferta. Llegar con datos te da margen para negociar.
Preguntas frecuentes
¿Qué responder a 'háblame de ti'?
Un resumen de un minuto centrado en lo profesional: qué haces ahora, una o dos cosas que hayas conseguido y por qué te interesa este puesto. No repitas el currículum línea a línea ni hables de tu vida personal salvo que tenga relación con el trabajo.
¿Qué digo cuando me preguntan por mis defectos?
Un punto débil real pero que no sea clave para el puesto, y qué estás haciendo para mejorarlo. Evita las respuestas trampa como 'soy demasiado perfeccionista': los entrevistadores las oyen a diario y transmiten que no te conoces o que no quieres responder.
¿Cómo respondo a la pregunta del sueldo?
Con una horquilla basada en datos: cuánto se paga tu puesto en tu sector y comunidad, y lo que cobras ahora si te conviene mencionarlo. Da una cifra en bruto anual, deja margen por arriba y, si puedes, pregunta antes qué rango tienen previsto para el puesto.
¿Qué preguntas no me pueden hacer en una entrevista?
Las que no tienen que ver con tu capacidad para el puesto y pueden servir para discriminarte: si estás embarazada o piensas tener hijos, tu estado civil, tu religión, tu ideología o afiliación sindical, tu orientación sexual o tu salud (salvo lo estrictamente necesario para el puesto). No tienes por qué contestarlas.
¿Qué preguntas hago yo al final de la entrevista?
Preguntas que demuestren interés por el trabajo real: cómo es un día normal en el puesto, cómo se mide si lo estás haciendo bien, cómo es el equipo, qué retos tiene ahora mismo o cuáles son los siguientes pasos del proceso.
¿Cuánto debe durar la respuesta a cada pregunta?
Entre uno y dos minutos para la mayoría. Si te piden un ejemplo de tu experiencia, sigue el orden situación, tarea, acción y resultado y termina con el resultado: es lo que más se recuerda.